Sobre el proyecto
197 historias ilustradas es un proyecto que busca dar a conocer la vida de cada una de las personas detenidas desaparecidas nacidas en Uruguay o bajo responsabilidad del Estado uruguayo durante las décadas de los sesenta, setenta y ochenta. El número 197 no es al azar ni necesariamente refleja la cantidad total de personas desaparecidas. Son 197 porque esa es la cifra de denuncias aprobadas por la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) hasta la fecha.
En este libro aparece un número, pero lo que realmente importan son las historias. Personas como vos y yo, como tu abuelo, como la vecina, como mi prima, la maestra o el verdulero. Personas que no estaban conformes con la realidad de su época: algunas salieron a protestar en las calles, otras repartieron volantes, algunas pintaron muros o se organizaron en grupos. Todas tenían sueños, familias, amigos y pasiones.
Antes de siquiera pensar en escribir un libro, investigamos. Queríamos crear un proyecto que tradujera la memoria colectiva a las nuevas generaciones. Para ello realizamos entrevistas con jóvenes, adolescentes e infancias, escuchamos sus dudas, inquietudes e ideas sobre cómo preservar la memoria, y comprendimos que era necesario cambiar el lenguaje, encontrar nuevas formas de expresión.
Cada artista recibió la tarea de retratar a una persona con la que compartiera algún aspecto de su vida: tal vez un barrio, un pasatiempo o incluso un equipo de fútbol. De esa manera surgieron obras maravillosas, llenas de sentimiento y color.
Cada historia está inspirada en un hecho real, pero expresada a través de la creatividad y la imaginación. A veces nos encontramos con un dato en una ficha, o nos basamos en testimonios de las familias; en otros casos, más desafiantes, imaginamos escenarios a partir de una fotografía o de un dato sobre cómo era su barrio o su ciudad en aquella época. Las páginas de este libro ofrecen un espacio en el que la verdad y la ficción se entrelazan para mantener viva la memoria.
Este proyecto no habría sido posible sin la colaboración de quienes se sumaron a nuestra aventura, compartiendo sus ideas, su talento, su conocimiento, su tiempo y su apoyo. Con él queremos recordar a aquellas personas que fueron secuestradas de sus familias y comunidades, y darles una voz a través de sus historias y del arte. Cada ilustración y cada texto son un puente entre el pasado y el presente, un intento de capturar la esencia de quiénes fueron y lo que representaron para sus seres queridos. Para nosotros, este libro es también un testimonio de cómo el trabajo colectivo puede crear algo realmente especial y significativo.













